Coordinemos acciones y dejemos de ir por libre

“Aprendemos a hacer algo haciéndolo, no existe otra manera.” John Holt.

¿Estáis satisfechos con la comunicación que tenéis con vuestros compañeros de trabajo? Cada vez me sorprendo más de la falta de comunicación que puede existir entre personas de una misma organización (y hablo tanto de personas de distintos departamentos como del mismo). Es como si salieras a jugar un partido de fútbol en el que cada uno parece que sale a jugar su propio partido. Es fantástico que seas un jugador brillante pero si no vas coordinado con el resto de miembros del equipo, difícilmente consigas los objetivos y resultados que te propongas.

Laver ConsultoresY si lo trasladamos al mundo de las organizaciones, lo que siento es que vamos revolucionados, nos dejamos llevar por la vorágine del día a día y parece que no hay tiempo para parar a mirar qué están haciendo el otro, qué es lo que necesita de mí y qué es lo que yo necesito de él. En definitiva, un caos en el que parece que nadie cae en la cuenta de la necesidad de parar, de sentarse con el compañero al que cada mañana le damos los buenos días y conversar sobre los proyectos que llevamos en común, hablar de nuestras necesidades, hacer peticiones, ser capaces de llegar a acuerdos y adquirir compromisos. De esta manera, posiblemente empecemos a ir coordinados y tengamos la sensación de que vamos todos a una.

Invertimos mucho tiempo y energía en quejarnos de cómo deberían ser las cosas o viendo lo que los otros no han hecho y nos olvidamos de algo esencial, empezar a dejar de ir por libre (“yo hago lo mío y punto, el otro ya se las apañará con lo suyo”), trabajar la comunicación y tener conversaciones para la coordinación de acciones con los miembros de mi equipo (sean o no de mi departamento). No esperemos a que las cosas vayan mal para poner el grito en el cielo, a dar múltiples argumentos con tal de justificarnos e intentar buscar culpables de por qué no han salido las cosas.

Empecemos a asumir nuestra parte de responsabilidad (¿y yo qué tengo que ver en todo esto?, ¿qué puedo hacer que no estoy haciendo?). Es más fácil que nos ocupemos de las cosas que sí que dependen de nosotros y que sí que está en nuestras manos cambiar.

En el próximo escrito seguiré hablando de este tema (coordinación de acciones) y de qué manera puede afectar en la relación con nuestros clientes y en los resultados que obtenemos.