Durante el mes de octubre, tu empresa puede solicitar la aplicación del sistema de Cuenta Corriente Tributaria (CCT) para el año 2026. Este mecanismo permite agrupar las autoliquidaciones periódicas de impuestos en un solo pago trimestral, lo que puede generar ahorros financieros significativos.
¿Qué es la Cuenta Corriente Tributaria?
La CCT permite compensar entre sí los resultados a ingresar o a devolver de las declaraciones trimestrales, ya sean de:
- Impuesto sobre Sociedades
- IVA
- Retenciones
- Pagos a cuenta
De esta manera, la empresa puede efectuar una única liquidación trimestral por la diferencia entre los importes a pagar y los a devolver, en lugar de hacerlo declaración por declaración.
Este sistema es especialmente útil para empresas que:
- Presenten autoliquidaciones tanto a ingresar como a devolver.
- Presenten declaraciones mensuales, como ocurre con empresas que facturan más de 6.010.121,04 euros al año o están acogidas al REDEME.
Gracias a la CCT, estas empresas pueden liquidar los saldos al final de cada trimestre, retrasando el pago y obteniendo así beneficios financieros.
Requisitos para acogerse a la CCT
Para poder aplicar este sistema en 2026, la empresa debe cumplir los siguientes requisitos:
- Estar al corriente de sus obligaciones tributarias.
- Proporción mínima de devoluciones: que en 2024 (año anterior a la solicitud) la cuantía de las declaraciones a devolver cobradas o reconocidas sea al menos del 40% de las declaraciones a pagar presentadas.
- No haber renunciado ni sido excluida del sistema: la empresa no debe haber renunciado al CCT ni haber sido excluida por Hacienda durante el año de la solicitud ni en el año anterior.
Cómo solicitar la CCT
Para acogerse al sistema, la empresa debe presentar el modelo “Solicitud de inclusión al sistema de cuenta corriente en materia tributaria” (CCT).
Una vez presentada la solicitud, Hacienda dispone de tres meses para contestar.
La Cuenta Corriente Tributaria es una herramienta estratégica para empresas que buscan optimizar la gestión de sus pagos y devoluciones de impuestos. Si tu empresa cumple los requisitos, aprovechar la CCT puede suponer un ahorro de tiempo y de recursos financieros significativo.
