El Coaching como instrumento de cambio y desarrollo

“El hombre nunca sabe de lo que es capaz de hacer hasta que no lo intenta.” Charles Dickens.

Ya han pasado algunos años desde que escuché por primera vez la palabra Coaching. Trabajaba como Consultora especializada en Selección y sentí la necesidad y el deseo de querer ampliar mi abanico de posibilidades como profesional de los Recursos Humanos. Pregunté, me informé y fui a varias charlas hasta que tomé la decisión de formarme como Coach.

 

Laver ConsultoresY de esa experiencia, más allá de la mera formación para ser Coach, sobre todo destacaría lo que me aportó a nivel personal. Me di cuenta de cómo alguno de los juicios y conversaciones internas que tenía, me estaban limitando y cerrando puertas aunque hasta ese momento no fuera consciente de ello. Voy a daros un ejemplo: Al principio del curso, no solía intervenir ni hacer ninguna aportación (aunque muchas veces me moría de ganas). Las conversaciones que tenía internamente me lo impedían: “Y si dices algo y te equivocas, y qué van a pensar los otros, mejor que hable otro que seguro que tiene algo más interesante que decir”. Fijaros que con estas conversaciones internas, difícilmente uno puede estar presente y en lo que realmente ha de estar. Por lo tanto, es básico que aprendamos a “apagar la radio”, dejemos a un lado esos juicios que nos invaden (en base a nuestra historia, experiencias, conocimientos, etc.) y aprendamos a estar presentes y escuchar sin interferencias.  

 

Aprendía a hablar y hacer uso de algunas distinciones muy potentes. Hoy quiero compartir con vosotros una de ellas, la distinción sueño / visión. Cuando soñamos, fantaseamos sobre cómo podrían ser las cosas. Pero soñar no lleva implícito ni el compromiso ni la puesta en marcha de las acciones para conseguir lo que perseguimos. Por el contrario, la visión es el resultado de nuestros sueños puestos en acción. Cuando hay una visión clara, estamos comprometidos con aquello que deseamos alcanzar, actuamos en consecuencia y vamos a por ello con determinación. En definitiva, pasamos a la acción y conseguimos lo que queremos.

 

El coaching te ayuda a buscar nuevas formas de observar, ampliar la mirada para encontrar nuevas opciones y alternativas que antes no veías. Se trata de un proceso de aprendizaje que acompaña a las personas en el logro de sus metas, a conseguir resultados y/o sus sueños.

 

Y ¿cuál es el papel del Coach? Te ayuda a que puedas obtener lo mejor de ti mismo, a identificar cuáles son los obstáculos y creencias que te están limitando e impiden que pases a la acción. Te anima a que salgas de tu zona de confort (aquel espacio en el que te sientes cómodo porque conoces, controlas, dominas y en el que sabes cómo actuar), te muestra que no existe una única realidad  y te acompaña a que descubras nuevas alternativas que hasta ahora no habías contemplado.

 

Laver ConsultoresPara que un proceso de coaching sea efectivo y consigamos resultados, ha de haber un compromiso por parte del coachee (la persona que decide realizar un proceso de coaching). De nada sirve iniciar un proceso de coaching por imposición u obligación. Por ejemplo: Un Director de Marketing que le ofrece a uno de sus Brand Managers realizar un proceso de coaching para que trabaje y mejore la comunicación con su equipo. Si el Brand Manager considera que su comunicación es todo lo buena que puede ser y no es necesario que cambie nada, difícilmente se comprometa a trabajar, a indagar sobre si hay algo en él que es necesario que cambie, a tomar consciencia de qué aspectos le están limitando en su comunicación y a descubrir nuevas alternativas que le ayuden a mejorar.