Fondos de Pensiones

Fondos de Pensiones

El Real Decreto Legislativo 1/2002, de 29 de noviembre

Por el que se aprueba el texto refundido de la Ley de Regulación de los Planes y Fondos de Pensiones también conocida como la Ley de Regulación de Planes y Fondos de Pensiones ha experimentado diferentes actualizaciones desde que entró en vigor en el año 2002.

Dicha norma recoge los principios básicos de los planes de empleo y son los siguientes:

  • Principio de no discriminación: permite que cualquier empleado con más de 2 años de antigüedad en la empresa pueda adherirse al plan. Este periodo puede ser menor si así se contempla en la negociación inicial.
  • Las cuantías de las aportaciones por parte de la empresa pueden ser diferentes si así se conviene.
  • Las aportaciones son irrevocables. Una vez aportadas, formarán parte de los derechos de los beneficiarios (los empleados).
  • Existen algunos derechos consolidados procedentes de las aportaciones a los planes y de su revalorización. Estos solo podrán hacerse efectivos en contingencias recogidas en la ley (jubilación, gran dependencia, incapacidad laboral y fallecimiento) o excepcionales (enfermedad grave, desempleo o supuestos de liquidez como el Covid-19).

Necesario un documento con las especificaciones del plan

Toda empresa que esté interesada deberá ponerse en contacto con la entidad aseguradora o banco para gestionar los planes. Normalmente, dichas entidades solicitan un documento del acta donde el Consejo de Administración o el Órgano de Gobierno de la sociedad certifique que han llegado al acuerdo de adherirse al plan de empleo de la determinada entidad. Asimismo, se debe remitir, además, un documento donde se regulen las especificaciones que se quieran definir del plan.

Las entidades necesitaran la siguiente documentación relativa a la sociedad: CIF; Estructura accionarial (certificado emitido por el secretario del Consejo de administrador, Escritura de constitución y estatutos vigentes; DNI de los apoderados con intervención en las cuentas; DNI de los accionistas con más de un 25% de la sociedad (si no son apoderados) y las aportaciones y deducciones de los planes de empleo

Los planes de empleo combinan aportaciones de los trabajadores y de la empresa

Ambos reciben incentivos fiscales por invertir. Para el trabajador, el dinero que invertirá será deducible en la declaración de la renta, como ocurre en los planes individuales.

  • El trabajador: las aportaciones de la empresa serán un beneficio adicional a su salario
  • La empresa: las aportaciones a favor de los empleados son un gasto deducible en el impuesto de sociedades.

El límite para invertir en un PPE subirá hasta los 8.500 euros anuales según los Presupuestos Generales del Estado de 2022, sumando las contribuciones de los trabajadores y de la empresa. La novedad del Gobierno es que permitirá que ese tope de 8.500 euros lo aporten la empresa y sus trabajadores, aunque deberá hacerse a partes iguales (4.250 euros cada uno).